CAPÍTULO 6: FIN DEL MINISTERIO PÚBLICO
MENSAJE OCULTO DEL EVANGELIO DE JUAN
(copia de los 22 cuadernos manuscritos iniciados en 1995)
FIN DEL MINISTERIO PÚBLICO
(Fin del "misterio" del obrar energético del Elevador interior, el hombre en sí mismo)
Y PRELIMINARES DE LA ÚLTIMA PASCUA
Fin del abastecimiento energético y defensa por parte del Oculto Salvador- la persona del orante-, a todo el cuerpo molecular reunido bajo su potestad ejercida durante la OREN, cuyos efectos elevadores guarda, ampara y defiende;
ó momento de plenitud energética del cuerpo que precede al subsiguiente estado total de Elevación de frecuencia vibratoria.
Es esta la última fracción, de las siete fracciones de tiempo energéticas en que se divide el accionar de la Energía Superior/Dios en el cuerpo molecular, momento este último, de efusión del alimento espiritual desde la Energía Superior Cósmica/Dios a través del chakra superior coronario conectado con el cerebro y el sistema de chakras.
Estaba próximo el cumplimiento de la séptima y última fracción del accionar de la Energía Superior en el cuerpo del orante en postura y acto de OREN, el momento de efusión divina (energética), inmediatamente después de consumada la OREN.
Muchas corporaciones moleculares- las que estaban bajo el dominio de los primeros chakras que, en el estado común de conciencia, conectan al cuerpo con el plano de la materia-, ya habían elevado su vibración.
Esta OREN, esta celebración, era dentro del cuerpo del orante, lo que a su vez era- y es- el cumplimiento de la Ley energética superior en el reino natural fenoménico.
En este plano, luego de la acumulación de energía del invierno, se produce su eclosión hacia afuera. (Era la celebración que los agricultores sedentarios hacían en un principio, ofreciendo las primicias de la cosecha en la primavera.)
Ésta fecha energética- el equinoccio de primavera- era y es la propicia para la entrega de toda su energía por parte de la naturaleza.
En el texto literal es la primera de las tres grandes fiestas de peregrinación a Jerusalén.
En el sentido profundo es- durante la OREN -el primero de los tres estadios de Elevación vibratoria previos a la efusión divina cerebral proveniente de la Energía Cósmica Universal, al finalizar el "pedido de ración", esto es, la ORación ENergética, la OREN.
En el cuerpo del orante en postura y acto de OREN era el sacrificio, la entrega total de energía elevadora por parte del Oculto Elevador- Cripto Jesús-, la persona del orante, en favor de sus cuerpos denso y etéreo en degradación, para favorecer la inmediata efusión a través del cerebro y el sistema sutil de chakras; y la consecuente inmunidad de todo su cuerpo.
Dentro del cuerpo- en el Templo-, la tendencia a la degradación presente en la totalidad de las moléculas no podía encontrar en todas ellas a La Elevación-a Jesús- que "a/parece" cuando el judío universal se sienta en OREN.
La tendencia a la degradación vibratoria del cuerpo necesitado de Elevación y buscando el equilibrio energético, emite órdenes a las moléculas del cuerpo, de que si alguna de ellas notaba- notificaba- en sí misma al Elevador en acción no lo dejara ir.
LA UNCIÓN DE BETANIA
Betania es el estadio energético que corresponde a la frecuencia vibratoria del estado común de conciencia. En su significado profundo y según el Dicc. bíblico, Betania significa "casa de los pobres" (energéticamente hablando), es decir, el cuerpo del hombre en degradación energética, como de común está, por falta de oración.
Betania es el plano sub-humano en el que se encuentra el hombre común, sostenido sólo por el contacto con el mundo de la materia, con el mundo de la degradación de frecuencia energética vibratoria, cuando ninguno de sus seis chakras ha recibido la ración que lo complete por parte de Cripto Jesús, su propia persona individual energética que ocupa potencialmente la totalidad de su cuerpo.
Betania es el grado de frecuencia vibratoria del hombre común que no se ha sentado en postura y acto de OREN a generar la ración que le permita fructificar, manifestar en sus sentimientos, en sus pensamientos y en sus actos, los efectos elevadísimos de la concentración de energía propia de esa postura sagrada.
[En griego, persona significa máscara.
Cripto Jesús es una persona en el sentido de que está oculta, enmascarada en su naturaleza espiritual, energética; en su condición sutil e inmaterial.
Su condición de invisible es la que mantiene en estado cripto a la Verdad inapelable contenida en la persona del Elevador Oculto, Jesús Cripto, dentro, en el interior molecular de la Humanidad y de todas las criaturas de Dios.
Es más, la Humanidad- cada hombre-, sería en sí mismo La Elevación, si se comportara como lo que verdaderamente es: un Elevador vibratorio; un Cripto Jesús]
Al decir degradación se entiende por el grado de frecuencia vibratoria energética más bajo que lo sume en la enfermedad, la debilidad, la confusión, el egoísmo; estado en el que de ordinario vive el hombre común.
Betania, es el ámbito interior de Lázaro, el hombre, el muerto espiritual que contiene en sí mismo a esta persona, al Elevador- Jesús-, prolongación en su cuerpo visible de La Elevación "Críptica"(oculta) Cósmica; hombre que fue sacado anteriormente de este estado de muerto espiritual por Él, por Jesús, su propio poder Elevador a quién conoce.
En el Lázaro universal- el hombre común-, el Oculto Salvador- Jesús- el poder de su propia persona se mantiene latente en Betania, el estadio energético de la conciencia ordinaria.
Es el grado de degradación energética propia del Oculto Elevador (Salvador), de Jesús Cripto que ocupa la totalidad del cuerpo de Lázaro- del hombre común-, cuando su portentoso poder está desactivado debido a su condición de no-orante, cuando obedece a la tendencia dual a su condición de igno-orante.
Es decir que cuando el Salvador Oculto- Jesús Cripto- se halla en Betania, significa que Lázaro- el hombre común en el cual mora energéticamente- no se ha sentado en postura y acto de OREN a concentrar energía para activarlo, y en consecuencia, el accionar de la Energía Superior no ha comenzado aún a completar los seis chakras.
No se ha producido la concentración de energía, la Elevación de frecuencia vibratoria molecular, que sólo genera la OREN, "el ritual del Spiro", la práctica "espiritual" de concentración de energía por el Spiro- el aliento-.
Sólo esta práctica es la que produce la Elevación de frecuencia vibratoria que en el texto literal resucitó a Lázaro mediante sus poderes, representados por el Elevador- Jesús-; que la OREN y Jesús, desde la condición humana son- deben ser-, la misma cosa, ya que la primera es la que produce la transformación del hombre que la practica, en el Elevador que en sí mismo es.
Se iba a desarrollar el acto de la OREN, del ritual del Spiro, del aliento, del "alimento", en el que se iba a des/cubrir como en todo acto de una escena, "algo" para impresionar el ánimo- en este caso el alma-.
Se presentó así la escena (significado paralelo sugerido por la palabra cena: "Por escena, del latín scaena, es/cena".
En primer término estaban en el lugar de la acción- en el cuerpo del hombre genérico, el Elevador- Jesús-, la persona individual, prolongación en él de La Elevación Vibratoria Cósmica- la persona universal-, "persona" que lo ocupa en su totalidad.
En segundo lugar, estaba la tendencia a la degradación; la tendencia- por así decir- a la no-"orancia", a la muerte espiritual, que es "la madre de todos los vicios", la tendencia a la degradación energética que en un grado máximo llega a producir la muerte total. Y en tercer lugar, el cuerpo del hombre común, el muerto espiritual universal: Lázaro...
Sintetizando estaban: el cuerpo del hombre común en degradación vibratoria; su personal Elevador Cripto (oculto), que lo ocupa en su totalidad y la tendencia a mantenerse en estado de degradación, representada por Marta.
Estaba también la tendencia a la “orancia”- por así decir-, a la OREN, la tendencia energética entálpica que une. Esta tendencia está representada por María, nombre cuyo significado es “madre”, la “matriz”, ubicada en la espina dorsal, de donde “nace” Jesús, con su poder Cripto- oculto-, la prolongación de La Elevación “Críptica” Cósmica Universal.
Dentro del cuerpo de la humanidad, de la médula oblongada surge la que se puede decir es la tendencia a la elevación de frecuencia vibratoria en estado puro. Es la energía pura que es “la madre de todas las bendiciones energéticas”.
Como un perfume que a efectos del calor del fuego esparce su fragancia en los ambientes; la tendencia energética a la OREN a la Elevación, moviliza la energía que mora en la médula oblongada, matriz de la persona individual, del Oculto Elevador.
Esta “tendencia” a la OREN, es la que permitirá que Jesús, el Elevador, la persona del hombre, pueda “extender” su esencia energética en todos los cuerpos y códigos moleculares desde el comienzo de su accionar (los pies), favoreciendo así su misión elevadora, el envío de la energía de la que es portador, a la totalidad del cuerpo en el cual mora.
Es merced a la tendencia a la OREN - a María- que la esencia energética proveniente de esa entrega comienza por esparcirse en todo el cuerpo molecular del orante. Es más, el enorme poder del cuerpo magnetizado de un orante en grado de Elevación, expande su frecuencia vibratoria en el entorno en el que vive y se integra con el campo de energía planetario, galáctico y cósmico.
Uno de los centros energéticos alimentado por el Oculto Elevador, Cripto Jesús, aquél que en el último instante del acto de la OREN es el último en cargarse con su energía, es el que propicia la consumación del accionar de la Energía Superior- la Elevación- en el cuerpo del orante, del practicante de la OREN.
Es la última “llave de paso” sin la cual no se produce la efusión final de energía por parte del cerebro, en la totalidad del cuerpo del orante.
Es el último chakra o la polaridad del último chakra que se carga con la altísima vibración energética que recibe de Jesús- el Elevador Oculto-.
Al cargarse con el poder energético del Oculto Elevador (Salvador), Cripto Jesús, recién entonces se produce, a través de “la boca de Dios”, el bulbo raquídeo, la entrega total, la efusión divina por parte de la Energía Superior Cósmica a través del chakra coronario y del cerebro, efusión energética final generada por la postura de OREN cotidiana.
Se produce entonces la efusión del Amor que genera el grado de frecuencia vibratoria más elevado que se puede producir en el cuerpo del orante luego de la OREN cotidiana- la efusión de vida en todos los códigos de sus cuerpos denso y etéreo.
La función de este centro- Judas-, es ser discípulo- “disciplinado”, esto es, “vuelto al grado de frecuencia óptima vibratoria”-, por efecto de ser receptáculo, o “bolsa” del último hálito de energía de la persona del Oculto Elevador- Cripto Jesús, el hombre en sí mismo-, a favor del “cumplimiento” de la totalidad del cuerpo que conforman; y por efecto de generar la entrega total cósmica de energía por parte del cerebro en favor del cuerpo del orante.
Por ser Judas, vehículo de esa entrega, es que se produce en sentido figurado, la muerte, el agotamiento del poder del Oculto Salvador energético. Produce el agotamiento de “su” vida, que es traspasada a la totalidad de códigos energéticos moleculares que conforman los cuerpos denso y etéreo del orante en postura de OREN.
Sin la intervención “activa” de Judas- el último chakra-; sin su activación, sin su “carga energética” en su “bolsa”, no se produciría la entrega total de poder Elevador por parte de Cripto Jesús, la persona del orante. No se produciría su “muerte” en favor de su pueblo, del cuerpo molecular en el que mora.
Sin la intervención (inter, interior; vención, acción de vencer), sin la intercesión (cesión interior) de energía favorecida por este chakra superior, no se produciría la restitución de todo el cuerpo del orante a su original estado de orden, al estado de Amor, o Elevación originales en el que se encontraba en el vientre de la madre antes de nacer.
En este grado de Elevación que la totalidad del cuerpo multicódigo del orante alcanza merced a la intervención de Judas, la Salud es restituida desde el estado de enfermedad; la Sabiduría desde el estado de ignorancia; la Fortaleza desde el estado de debilidad; el Discernimiento, desde la ceguera espiritual; la ciencia desde la razón limitada; el Amor desde el estado de egoísmo.
Porque “entregar”, del latín es integrare, volver a integrar, a restituir el cuerpo a su estado original de Elevación, es devolver- volver a-, es convertir- verter con-.
“Entregar” es integrar; Judas, el “entregador” sutil es, en su significado verdadero, el chakra integrador energético que debido a la ración generada por el orante, permite que Jesús- su persona sutil -, integre, complete energéticamente la totalidad de su cuerpo con su poder Elevador, con su vida sutil.
Toda esa transformación interior es producida sólo por la OREN, por la condición de orante de quien la practica.
¿Porqué habiendo tal cantidad de moléculas pobres en energía sutil en el cuerpo denso del hombre (también moléculas humanas pobres de energía preciosa sutil en el cuerpo denso de la humanidad planetaria y de la galáctica), no se cumple el traspaso a ellas de la energía pura sutil desde quien la posee- Cripto Jesús, la persona “Críptica” universal e individual - a cambio de la OREN, siendo esta última el precio convenido desde la eternidad para el traspaso de energía sutil (perfume) por parte del Espíritu Crístico para toda molécula humana que practique la ración, la venta?
Judas pertenecía- y pertenece-, en la dualidad humana, a la tendencia a la degradación, al contacto con el estado natural común de conciencia. Es uno de los centros energéticos que domina el poder que se opone al orden. Que se alimenta sí, pero con la energía que sostiene el nivel de vida ordinario porque se “sustrae” a sí mismo del centro del Orden energético. (En este caso es ladrón porque ladrones serían los que sacan Energía Superior para utilizarla en sostener solo a los agentes de la conciencia, los sentidos, los deseos y los pensamientos, pero tiene la bolsa, es decir que es receptáculo de la última ración de energía elevadora que luego de la OREN, le servirá para, además de sostener el estado común de conciencia, poder trascenderlo; para completar el cuerpo y elevarlo al estado Superior de Supraconciencia).
Esa energía pura proveniente de la matriz, la médula oblongada, debía y debe ser guardada en el último chakra, para el momento en que ya consumada la OREN cotidiana, faltando la última ración destinada para la Elevación total del cuerpo, Jesús, la persona del hombre, lo completara con ella para volver luego a dispersarse dentro del cuerpo degradado del Lázaro universal, hasta su próxima re-surrección, al día siguiente.
Porque en la humanidad, códigos moleculares con baja energía habrá siempre que no se practique la OREN cotidiana, la oración cotidiana. Y en ese caso, siendo yo su persona, y no teniéndome activado, no tendrán energéticamente completa a su persona, a mí, como Elevador que soy, para poder completarlos; para poder darles cumplimiento.
Estando el Cripto Jesús activado, todo el cuerpo molecular del orante se elevaba hasta el grado energético donde la propia persona del Elevador- el hombre mismo-, le “llevaba”- les elevaba-, no solo por efecto de su poder Elevador, sino por encontrarse dentro del “muerto universal espiritual”, ahora con todos sus códigos resucitados de la muerte, de la degradación en la que anteriormente, en el estado común de conciencia, habían sucumbido.
Los sentidos, los deseos y la razón, sumos poderes de la tendencia a la degradación que se manifiestan dominando el estado de conciencia, decidieron actuar desactivando no sólo a la persona de Cripto sino al cuerpo que lo contenía.
El cuerpo en desorden molecular, producido este por la tendencia a la degradación; se inclinó por magnetismo a actuar, capturando la energía del Cripto Jesús.
En el texto literal, los sumos sacerdotes representan el “sumo” grado de degradación energética interior producido por los sentidos, los deseos y la razón.
Para que ellos puedan mantenerse vigentes, con potencia de espíritu- de “spiro”, aliento- necesitan capturar la energía del poder del Oculto Elevador (en el texto literal la vida del predicador-hombre Jesús, en su totalidad).
BREVE TRATADO SOBRE LA OREN Y LA MUERTE Y RESURRECCIÓN
Al finalizar cada OREN cotidiana, cada ORación ENergética cotidiana, Cripto Jesús entrega todo su poder energético, su vida, en la séptima y última fracción de la o-ración: el sábado.
Luego al día siguiente cuando el orante se sienta en postura de OREN, el poder del Cripto Jesús personal, el Oculto Elevador, vuelve a suscitarse.
La OREN cotidiana es la resurrección cotidiana de Cripto Jesús.
La OREN es la vida energética de los cuerpos denso y etéreo a costa de hasta la última gota de vida (de energía) del poder personal de Cripto Jesús en el cuerpo molecular del hombre.
Al iniciarse la próxima OREN, Cripto Jesús vuelve a suscitarse.
En las siete etapas energéticas de esta OREN -los siete chakras-, el poder Cripto Jesús resucita y completa con su poder el cuerpo del orante.
En la activación de cada uno de sus chakras, vá entregando su poder energético que interesa a todos los códigos del cuerpo denso y etéreo que están bajo el dominio de cada uno de ellos: órganos internos y externos, del cuerpo denso; y órganos etéreo en correspondencia con los órganos del cuerpo denso. Todos elevan la vibración molecular.
En la finalización de la OREN, la concentración de energía de Cripto Jesús- la persona del hombre, ha activado todos los chakras y elevado energéticamente todo el cuerpo del orante.
Cripto Jesús ha agotado en ello todo su poder. El Cripto ha “muerto”.
Al inicio de la próxima OREN volverá a suscitarse: resucitará.
En la vida espiritual- energética-, del hombre, al finalizar cada OREN cotidiana; en la vida de la totalidad molecular de su humanidad, Cripto Jesús, su propia persona, “muere” en favor de esa totalidad molecular. Y se vuelve a suscitar en la próxima OREN cotidiana.
Según el A.T. en el significado profundo de Ex 16.12-35, esta OREN, es la ocasión única en que la humanidad recibe todas las bendiciones. Recibe la Palabra de Dios, es decir el verbo, la ración “personal” de La Vibración máxima cósmica (de ahí El Altísimo). Recibe el flujo energético omnigenético reformador, proveniente de la Energía Cósmica a través del cerebro, de los “cielos” y del sistema de chakras.
Cada flujo energético contiene todos los genes de los que cada código está creado. Por esta razón la Palabra, la Vibración Cósmica es re/formadora y con/formadora de cada uno de ellos.
En cada OREN cotidiana- en cada ración cotidiana-, la humanidad recibe las “bendiciones” de Dios, es decir, la Palabra “bien dicha”, esto es La Vibración Cósmica pero en el máximo grado de Elevación; recibe de la Energía Superior Cósmica el flujo energético ordenador, re-formador de códigos.
“Ben-dicción” proviene de bene-dictum, palabra buena, la vibración generada en la Humanidad por la altísima Elevación producida por la OREN.
De la degradación vibratoria molecular en que vive el hombre en su vida ordinaria, a causa de la pérdida constante de energía originada por sus pensamientos y deseos; ese flujo energético- la Palabra de Dios, el Verbo, es decir, la Vibración Cósmica/Dios que fluye al cuerpo molecular por el bulbo raquídeo, por “la boca de Dios”, lo vuelve a su forma original por efectos del poder Elevador de la OREN cotidiana.
La Vibración Cósmica/Dios tiene la facultad de condensarse a sí mismo y constituir así todo el mundo visible.
Al condensarse- como lo expresa esta palabra-, La Vibración Cósmica se vuelve densa, es decir, degrada su frecuencia vibratoria, razón por la cual para mantener completas y en óptimo estado de funcionamiento a todas las criaturas visibles, se envía a sí misma prolongándose en ellas pero en su vibración más elevada. Es la persona del enviado, la altísima vibración- El Elevador, Jesús-, que a través de la vía del medio y del sistema central eléctrico nervioso de todas las criaturas (pensemos en las “nervaduras “del reino vegetal), está en su interior para “darle cumplimiento”, para completar todo el mundo visible. Es La Palabra, El Verbo.
La Vibración es El Verbo, es decir, La Palabra, Dios.
Es el flujo universal invisible, el idioma universal invisible que contiene en sí mismo- entre la infinitud de ideas-, la idea universal de hombre.
La Palabra- la Vibración (El Verbo)-, es la natural esencia del hombre genérico, que en forma natural está conformado por el Spiro, el aliento de la Energía Cósmica/Dios.
Si a Dios, le llamamos Energía Superior, el hombre y todas las criaturas son Energía pura. Si le llamamos Espíritu Universal, el hombre y todas las criaturas son Espíritu puro. Si le llamamos Vibración, el hombre y todas las criaturas son Vibración pura.
La Palabra es el flujo de Energía Superior proveniente de la Energía Superior Cósmica que en el hombre se concentra en el cerebro y sale al cuerpo por “la boca de Dios”, el bulbo raquídeo y que continuándose en la médula oblongada y la red eléctrica conectada con el sistema sutil de chakras, lo completa “le da cumplimiento”, finalizada la OREN, la oración, (h)ora de ración.
Así como en la gramática, la palabra es significativa según la función que desempeñe en la oración gramatical; de la misma manera La Palabra- La Vibración en el hombre, en su grado de frecuencia más elevado-, es significativa porque encierra en sí misma una infinita gama de efectos que completan la infinita gama de funciones de los órganos que están en interdependencia con los pensamientos, sentimientos y acciones que a su vez La Palabra completa y que están en interdependencia energética con la Mente Cósmica Universal/Dios.
La Palabra- La Vibración; El Verbo- en su grado de frecuencia más elevado transforma el cuerpo total del orante universal luego de consumada la ORACION ESPIRITUAL, la OREN, en un todo armónicamente organizado con el Cosmos.
Todo esto sucede en los planos visible e invisible, en el cuerpo denso como en el etéreo.
Los efectos se producen en los planos espirituales, esto es, en los planos espirituales que conforman la totalidad del cuerpo energético del orante.
Esa totalidad es re-formada- vuelta a poner en su forma de Elevación original por el “ritual del Spiro”- del aliento-, la OREN cotidiana, la postura corporal sedente, con la puntual observancia de sus puntos claves.
Estos puntos claves incluyen la postura de entrega mental, es decir la entrega con “espíritu sin objeto”, sin intención, con la sola concentración en los puntos claves de la postura.
Incluyen también la postura “espiritual” centrada en el “spiro”, la inhalación natural y la posterior exhalación lenta y profunda. Ésta última se produce- el orante lo puede comprobar-, si la postura es correcta. (Con respecto al acto respiratorio- spiritual, spiro, aliento- hay variables en su práctica, de acuerdo a la profundización y desarrollo espiritual que se desee alcanzar).
En el plano literal del versículo 10 del capítulo 12 de Juan, los judíos - los no orantes universales que no alimentan con el aliento al Cripto-, querían capturar y quitar la vida del predicador.
No advertían (ni advierten) que precisamente por su “igNO-ORANCIA-, por su condición de NO-ORANTES-, el conocimiento que él traía y representaba en sí mismo- la práctica de la OREN -, era la Salvación espiritual, esto es, la Elevación de frecuencia vibratoria mediante el Ritual del Spiro- del aliento-, (de ahí espiritual) de la humanidad. Ni advertían que con su muerte física, el poder espiritual de la persona de Cripto Jesús, el Oculto Elevador, prolongación del Espíritu Crístico Universal, latente en el judío universal- la humanidad-, no desaparecería.
El triunfo de la tendencia al orden tanto en el mundo fenoménico como en el interior del hombre, depende de la activación por parte de la humanidad, de su propio y personal poder Elevador mediante la OREN cotidiana, el “Ritual del Spiro”- spiritual-.
El Oculto Salvador (Elevador), es tan poderoso que, cuando obra activado por la OREN cotidiana, la Oración de Elevación Vibratoria Universal Cotidiana, todos los códigos interiores tanto del cuerpo denso como del etéreo del orante, son puestos en orden, de acuerdo con la Ley interior de Elevación, orden que se irradia hacia el afuera, hacia el mundo fenoménico, en sentimientos, pensamientos y acciones ordenadoras.
Los “bajos” sentimientos que originan “bajos” pensamientos y en consecuencia “bajas” acciones, a la postre no tienen cabida en el interior de un orante. De ser orante la humanidad, tampoco tendrían cabida en el mundo que la circunda.
Para le tendencia al desorden que reina en el estado común de conciencia de la humanidad, estos efectos ordenadores eran - y son en la actualidad- razones de gran peso para que el poder de Cripto Jesús no fuera en la antigüedad, y no sea ahora, activado por la OREN, y son razones para que quien o quienes luego la enseñaran, fueran puestos también fuera de acción.
Así de poderosa es en la humanidad, la tendencia al desorden y a la degradación generada por la falta personal de energía y que trae aparejados todos los males: la avaricia, el poder, la riqueza material, la corrupción, el egoísmo, la debilidad, la ignorancia, la confusión, la impiedad, etc, todos grados más bajos de los códigos energéticos “avaricia-Generosidad” “corrupción-Integridad”; “egoísmo-Amor”; “debilidad-Fortaleza”; “ignorancia-Sabiduría”; “confusión-Discernimiento”; “impiedad-Piedad”, etc.
La humanidad solo puede salir todos los días de esta tendencia a la destrucción- a la des tracción-, con la carga cotidiana de energía: la OREN, es decir, la ORación ENergética.
Ya iniciada la OREN, activado el siguiente chakra todo el cuerpo molecular se pone en movimiento sintiendo la presencia del poder Elevador en acción que convertiría a todo el cuerpo en una “ciudad Santa”.
Esos cuerpos moleculares energéticos inteligentes que habían estado en degradación vibratoria, se dejaron atraer por el poder magnético de Elevación, de Salvación, sintiendo que ese poder Oculto, era el Elevador (Salvador); era el flujo energético reformador, proveniente del bulbo raquídeo, “la boca de Dios”; y por esto, era La Palabra, El Verbo- La Vibración elevadísima-, que proveniente de la Fuente Cósmica a través del cerebro y su sistema eléctrico, era y es el Soberano en la humanidad, en la totalidad-hombre.
[1M. 13.51: Entraron en ella....., con aclamaciones y ramos de palma, con liras, címbalos y arpas, con himnos y cantos, porque un gran enemigo había sido vencido y expulsado de Israel.
El cuerpo molecular de la humanidad individual y colectiva- Israel-, recibía (recibe y recibirá siempre) gozoso la Elevación producida por Cripto Jesús porque su accionar los sacaba (los saca y sacará siempre) del grado de frecuencia vibratoria más bajo en el que había estado sometido.
[borrico, caballete de madera asna, vigas menores de un tejado]
El poder de Jesús, El Elevador- la prolongación en la humanidad de La Elevación Cósmica-, al ser activado por la OREN, se entrega a la Voluntad Superior, comenzando desde abajo a elevar la frecuencia vibratoria del cuerpo molecular para poder alcanzar la cúpula de Elevación, según lo necesita el cuerpo del hombre- la sagrada Escritura de Dios-.
Humanidad, al sentir elevación de tu frecuencia vibratoria molecular, no sentirás temor de que Dios no te asista.
El Salvador- Jesús-, el Elevador, - tu persona en sí misma-es el que está ascendiendo para llegar a encender el ojo espiritual en tu cabeza.
En el momento en que el poder del Oculto Salvador estaba casi en la cúspide de Elevación, las tendencias de la dualidad aún no habían sido del todo afectadas.
Pero más tarde cuando se produjo la efusión energética Cósmica a través del cerebro y del sistema de chakras afectando a la totalidad de los códigos del cuerpo multicódigo, también las tendencias de la dualidad fueron afectadas.
Era así, de esta manera, con la OREN, que se “escribía” en los cuerpos denso y etéreo del orante la Ley de Elevación.
Las tendencias de la dualidad no se sienten unidas las dos en el mismo grado de frecuencia vibratoria, en su punto justo, hasta el momento en que, mediante la OREN, el poder del Oculto Salvador- Cripto Jesús-, completa la totalidad molecular del cuerpo del orante. Recién entonces éste recibe desde el cerebro -la morada de Dios/la Energía Superior-, la efusión divina, la efusión energética omnipotente, omnisciente, omnipresente, omnigenética, que son las bendiciones del Spiritus Sanctus- las que produce el cuerpo del orante cuando se encuentra en el máximo grado de Elevación, en estado de santo, luego de finalizada la práctica de la “Oración” Energética, la “hora de ración”; la OREN.
La infinidad de moléculas que conforman la totalidad del cuerpo de Lázaro, del “muerto espiritual”, ya habían sentido el llamado a la Elevación y fueron testigos de ella cuando anteriormente el poder de Cripto Jesús, la persona del hombre, fue activado por la OREN y sacó a Lázaro de la tumba -de la degradación energética en la que se encontraba sumido-.
Corrientemente, el cuerpo del no/orante universal (el hombre común que no practica la OREN cotidiana, el “Ritual del Spiro”, del aliento), está sin la ración de spiro que es el que genera la energía que le falta.
La exhalación lenta y profunda del aliento durante la práctica de la postura corporal y respiratoria de OREN, es la que produce la ración de energía que completa el cuerpo.
Cuando la postura de OREN es correcta y se realiza atendiendo a sus puntos claves, sentándose sobre el perineo, juntando suavemente los omoplatos, entrando suavemente el mentón de manera que las orejas estén a la misma altura de los hombros, y la nariz en la misma línea del ombligo; las manos apoyadas sobre los muslos con las palmas hacia arriba, relajando todo el cuerpo en la inhalación natural, sin pedir nada, sin intención ninguna, confiando sólo en la Inteligencia de la energía Superior que por fuerza del magnetismo acudirá a la parte del cuerpo que la necesita; cumpliendo estos puntos claves, la exhalación fluirá lenta y profunda sin necesidad de que se la controle voluntariamente. El aliento, cuando fluye con el cuerpo en postura correcta, es el que produce el “alimento”. Si no se practica la OREN, se está sin alimento “spiritual”, se está entre los muertos espirituales, sin espíritu, es decir sin el “rito del Spiro”.
Este versículo explica que la multiplicidad de moléculas daban testimonio- como cuerpo de Lázaro resucitado-, de haber sido elevadas por el poder de Cripto Jesús que sólo puede ser movilizado por ese gesto único y universal de la humanidad: la OREN cotidiana.
Este- la OREN cotidiana-, es el Mensaje de los mensajeros del Nuevo testamento- los evangelistas- para la salvación de la humanidad, es decir para la Elevación de frecuencia vibratoria de la humanidad individual y de la planetaria.
La Elevación vibratoria en altísimo grado- como la que se alcanza con la OREN -, es la única que detiene diariamente la de/gradación energética de cada gene humano. Y de practicarla en forma cotidiana, es la que detiene la degradación energética de cada generación salvándola de la degradación globalizada y de la muerte y desaparición.
La degeneración, en su significado profundo, es la de: tendencia hacia abajo; gene humano; ración: por falta de ración, de oración, de OREN, es decir, la falta de ración del gene humano.
Por la resurrección de la tumba, es decir desde el grado más bajo al grado más alto de frecuencia vibratoria, las moléculas que conformaban el cuerpo de Lázaro, reconocieron el llamado energético, la señal de su poder- Jn 11.43 “¡Lázaro, sal fuera!”-.
Cada molécula, cada célula había “oído” la Palabra, el flujo elevador salido por “la boca de Dios”, el bulbo raquídeo, producido por la OREN cotidiana.
En el cuerpo molecular del orante, no hay ningún poder- ni el que tiende al desorden, que vaya delante del poder personal de Cripto Jesús, el Elevador, el Salvador que es el hombre en sí mismo.
Durante la OREN cotidiana, la totalidad de los cuerpos/órganos moleculares se elevan siguiendo su poderosa fuerza de atracción.
También moléculas que estaban bajo el dominio de los chakras inferiores del cuerpo, elevaban su vibración molecular y tendían a recibir energía en ese acto-fiesta de Elevación. Es el acto de ad/o/ración, de OREN, es decir que por efecto de la invocación divina: o; luego ad= viene la ración de Energía Superior.
Dirigieron su Elevación al cuarto chakra- como los otros, encargados del aprovisionamiento de energía- con el objeto de “cargarse” y completar el cuerpo con ella y llegar así al grado más alto de frecuencia vibratoria con el objeto de conocer en ellos mismos el poder del Elevador del Salvador Oculto.
El cuarto chakra se comunicó energéticamente con el sexto chakra y ambos centros de aprovisionamiento al estar activados, indicaron energéticamente a la persona de Cripto Jesús, que el cuerpo estaba entregado a su poder Elevador.
Cripto Jesús, el Oculto Elevador personal, sintió que había sido activado por la OREN – por la (O)Ración ENergética del orante, al punto de haber sido encendido con su poder, el sexto y último chakra.
Terminada la activación se agotaría toda su energía produciéndose su total integración con el cuerpo del orante, a favor de su cuerpo molecular.
Desde el campo de las Verdades, el estado vibratorio de Supraconciencia, proviene esta Palabra energética, la máxima de la Verdades: si en un cuerpo energético multicódigo, como lo es el cuerpo del hombre, su fuente de energía, el polo positivo, no entrega su carga energética al polo negativo que se le entrega, y no descarga todo su poder en él, la fuente de energía se mantendría inútil sin producir efectos; pero si descarga toda su energía en la totalidad del cuerpo hasta agotarla, todos los códigos energéticos elevarán su frecuencia vibratoria hasta el grado más alto, el grado justo de “madurez” energética en que fructifican.
De esta manera la ignorancia fructifica < en Sabiduría la enfermedad fructifica < en Salud la confusión fructifica < en Discernimiento la debilidad fructifica < en Fortaleza el egoísmo fructifica < en Amor, etc).
El hombre que ama la vida terrenal, el grado de frecuencia vibratoria más baja, el estado común de conciencia en el que de ordinario vive, tiende hacia la degradación energética. Se deja atraer hacia la “muerte espiritual”, por falta de “Spiro”, por falta de práctica de la OREN cotidiana- del “ritual del spiro”- y por falta de la efusión divina posterior a su consumación proveniente del Espíritu Crístico (oculto) Cósmico incorporada a través del cerebro y del sistema de chakras.
Y el que rechaza la degradación en la que vive y desea acceder al estado de Supraconciencia, guarda su energía para renovarla de continuo mediante la OREN cotidiana, la única Oración Espiritual: el “Ritual del Spiro”.
[La O-RACION ESPIRITUAL es la postura corporal y respiratoria sedente universal, de invocación (O,) de ración (RACION), de ahí, la palabra ORACIÓN. La humanidad incorpora esta ración energética mediante la atención a los puntos claves del RITUAL (cotidiano) del aliento- el SPIRO, de ahí la palabra SPIRITUAL o ESPIRITUAL.
“O-RACION” ESPIRITUAL
Si alguien me envía ración de energía- activándome con el aliento durante la OREN - se deja atraer hacia mi voluntad, es decir se entrega al poder de Elevación que ejerzo; todo su cuerpo molecular estará en el mismo grado de vibración que yo.
Si alguien me envía ración, activándome con el aliento durante la OREN, permite que yo, como Elevador, complete su cuerpo. El que me envíe la ración, será la Elevación en sí mismo. Y, posteriormente a la finalización de la OREN, mi Padre- la Energía Superior Cósmica/Dios-, a través del cerebro y del sistema de chakras, dejará fluir la ración de Elevación, portadora de todos los poderes (omnipotente) que todos y cada uno de los códigos del cuerpo multicódigo necesitan para manifestarse enteros, en plenitud.
De esta manera el Padre que mora en el cerebro, le practicará la Justicia energética en su cuerpo multicódigo.
Mi esencia energética- la Palabra-, está alterada (en un grado más alto) por la activación que ejerce la OREN.
¿qué efectos producirá su poder en la totalidad del cuerpo molecular del orante? En él se agotará mi sustancia energética totalmente, para su Elevación vibratoria.
¡Energía Superior Cósmica-Dios, libera en mí desde el cerebro- tu morada en el hombre-, tu esencia para que pueda yo librarla en el cuerpo del orante y pueda obrar en él.
He llegado a este grado de Elevación para in/fundir tu Palabra re/formadora en el cuerpo del orante.
Pero, con la total entrega de mi poder en la totalidad molecular de su cuerpo, he llegado al momento previo- al sábado-, el estado de plenitud necesaria del cuerpo, para que éste, como un magneto, atraiga de la Energía Cósmica a través del chakra coronario, y del Padre, el cerebro, y este recién pueda enviar su efusión de energía portadora de todos los poderes, ciencias, conocimientos, genes.
Energía Superior Cósmica Universal/Dios, entrega tu efusión divina como lo que eres: La Elevación Universal.
A la entrega energética mediante el aliento por parte del orante en postura de OREN, se produjo la respuesta: la entrega energética por parte de la persona del Oculto Salvador hasta completar con su poder el cuerpo que habita.
Luego, a la entrega energética de todo su poder por parte de Cripto Jesús, el Oculto Elevador en favor del cuerpo del orante se produjo la respuesta: la entrega de la Palabra, la efusión divina por parte de la Energía Superior Cósmica al cerebro, y desde éste a la totalidad molecular del cuerpo del orante - “vino entonces una voz del cielo”-.
Y así como el cuerpo ha sido glorificado con la efusión divina posterior a la OREN, así la Energía Superior Cósmica/Dios volverá a glorificarlo siempre que el orante se siente en postura y acto de OREN.
Pero la Energía Superior Cerebral nunca envía su efusión divina portadora de todos los poderes, si antes la persona de Cripto Jesús que surge de la médula virginal y ocupa el cuerpo molecular del hombre, no ha completado de Elevación el cuerpo del orante.
Será la expresión elíptica de los efectos que produce la OREN: quien ofrece- el orante-, entrega el beneficio de su gracia, de su cuerpo energético colmado de energía por Cripto Jesús, su propia persona; y entonces recién, transformado en un magneto, recibe a su vez, la gracia de la efusión divina portadora de todos los poderes, dones, conocimientos y verdades, desde la Energía Superior Cósmica/Dios para que obre en su cuerpo.
La multitud de moléculas en el interior del cuerpo del orante– la gente-, “oyó”, sintió en sí misma la “respuesta” energética: la Elevación.
La “oyó” como se oye en la naturaleza la voz del trueno.
El trueno, en la naturaleza, es el sonido que produce la entrega, la descarga de energía desde el cielo, cuando la tierra y todo lo que en ella se produce- como es su forma de obrar-, se “entrega”, esto es: no se opone a la acción benéfica de la Palabra de Dios, el poder de descarga energética del rayo y del agua, ambos con su carga omnigenética, carga que contiene el poder propiciador de vida.
La Palabra, en el hombre, es el flujo energético que sale al cuerpo desde el cerebro- morada de la Energía Superior/Dios, en la humanidad-.
La Palabra fluye al cuerpo a través de “la boca de Dios”, el bulbo raquídeo. Por ser omnigenética - contenedora de todos los genes-, puede otorgar nuevamente la vida y la forma original a cada una de sus criaturas y a cada uno de los órganos.
La Energía Superior es “propiciatoria” porque otorga a cada criatura lo que le es “propio”.
Tiene este poder en el hombre, porque contiene todos los genes espirituales que conforman y reforman todos y cada uno de los códigos del cuerpo denso como del etéreo. Y es más. Cada vez que el orante se sienta en postura de OREN cotidiana, vuelve a re-formar lo de-formado por la pérdida de energía producida por los pensamientos, los deseos y los sentidos, propios del estado común de conciencia en el que diariamente vive el hombre.
Debido a sus cualidades omnigenética y propiciatoria- por dar ejemplos en extremo menores-, puede conformar las aletas de los peces, pero de cada una de las casi infinitas especies; el aroma de las flores, pero de cada una de sus casi infinitas especies, las voces de los insectos, pero de cada una de sus casi infinitas especies; la conformación mineral de las piedras, pero de cada una de sus casi infinitas especies.
Puede conformar en el hombre el código Sabiduría pero en cada una de sus casi infinitas gradaciones vibratorias moleculares, desde la más baja que se manifiesta como ignorancia hasta la más elevada que se manifiesta propiamente como Sabiduría. O puede conformar en el hombre el código Amor pero en cada una de sus casi infinitas gradaciones vibratorias moleculares, desde la más baja que se manifiesta como egoísmo hasta la más elevada que se manifiesta propiamente como Amor.
La OREN contiene todos los genes.
Pero en la naturaleza vegetal, mineral y animal a/racionales, tiene el poder de conformar y reformar todo lo existente.
La naturaleza animal, vegetal y animal a/racional, no produce nada que se oponga a ese poder ordenador, conformador, re-formador y dador de vida. No produce ni pensamientos, ni deseos, ni obras que se opongan al desarrollo natural de su propia e individual especie.
Claro que estas tres categorías de creación no poseen razón, ni deseos mentales ni ego más allá de las manifestaciones de su instinto de procreación y supervivencia.
La Energía Superior Cósmica Codificadora, por su poder de altísima Elevación codificó a Adán-Humanidad dotándola de razonamiento, de mente creadora de deseos, sentidos y ego, bocas de pérdida de energía vibratoria y por esto, creadoras de un desorden molecular más allá del promedio de pérdida producido por las categorías a/racionales.
El pensamiento es una fuerza ultra poderosa cuya función es transformarse en obra. Por esto cada pensamiento consume gran cantidad de energía.
Guiado por el razonamiento y los deseos del ego, ese pensamiento produce obras que son energía pura.
La generación del orden en su propio cuerpo, en el cuerpo planetario y en el cósmico; o la generación del desorden en todos y en cada uno de ellos, depende de que la humanidad individual esté de acuerdo o no con la Ley.
En lo que respecta a su capacidad de crear obras, la razón y los pensamientos lo ponen en ventaja con respecto a las tres categorías de creación a-racionales. Sin embargo cuando el hombre se vuelve a-racional, cuando prescinde de la razón y los pensamientos con la práctica cotidiana de la OREN, es cuando se produce en su sí mismo la transformación hacia un plano Superior.
El hombre es un código Superior, indicador de su procedencia: la Energía Superior Cósmica-Dios.
La Humanidad es el documento de identidad de Dios. En ella está inscripto (oculto) su Nombre: Elevación; su procedencia: Energía Superior Críptica (oculta)/Dios.
El término Superior significa que es un hombre completo cuando se encuentra en estado de total Elevación vibratoria, estado al que puede acceder naturalmente, automáticamente, inconscientemente con la práctica cotidiana de la OREN.
Para ello ha sido creado por Dios, para que viva y se comporte como lo que realmente es: un Elevador, un Cripto Jesús y pueda vivir en estado permanente de Elevación.
No siempre se comporta como lo que es. Corrientemente, el hombre común no practica la OREN porque no la conoce. Los pastores espirituales no se la han enseñado. Y si la conoce- en el estado común de conciencia en el que vive-, frecuentemente se resiste a practicarla.
El hombre, que fue creado apto para vivir en estado de Elevación eléctrica, se mantiene entonces en un estado inferior a aquel para el que fue creado. Se mantiene en el infierno; en un estado subhumano.
SISTEMA DE DESCARGA DER ENERGÍA SUPERIOR
La Energía Superior Cósmica codificó en la cabeza de la humanidad el bulbo raquídeo, “la boca de Dios”, un centro energético para comunicarle su Palabra reformadora.
La descarga de energía producida por los pensamientos, deseos, sentimientos y toda actividad del ego- que son flujos eléctricos que se pierden en gran medida-, lo ponen en desventaja respecto de las otras categorías de creación a-racionales, así como lo habían puesto en ventaja respecto de su capacidad creativa.
Esa pérdida de energía lo sitúa en el ámbito del desorden. Precisamente por esa pérdida constante de energía se produce en él una “baja” de tensión en sus cuerpos moleculares denso y etéreo.
Resultado de esta “baja” de tensión son sus “bajos” pensamientos, producidos por sus “bajos” sentimientos y cuyo rédito final termina en “bajas “acciones.
SISTEMA DE CARGA DE ENERGÍA SUPERIOR
Así como el cuerpo de la humanidad fue dotada de bocas de pérdidas de energía, también fue dotada de una boca superior de “carga”, “la boca de Dios”, y de un cuerpo apto para activarla mediante la postura correcta de OREN cotidiana, llamada en el A.T.oráculo de Yahvéh, y que no es otra que el Padre Nuestro del N.T ; en su significado profundo, la “toma de ración”- la “o-ración” que Jesús enseñó a practicar en el propio templo del hombre: su propio cuerpo. Jn. 2.21: Más él hablaba del templo de su cuerpo.
La OREN cotidiana es la única postura corporal, mental y espiritual que carga el cuerpo de energía en su justa medida. La única que “templa” el cuerpo. Lo pone a punto justo con la Ley interior. Lo saca del desorden molecular par ponerlo en orden.
De la misma manera que sucede en el afuera, en lo que llamamos naturaleza, así la Palabra que fluye al interior del cuerpo desde la Energía Cósmica, a través del cerebro- los cielos-, es el poder de descarga eléctrica, energética ordenadora, con su “carga” omnigenética.
Por el hecho de ser omnigenética puede otorgar nuevamente la vida y la forma en cada caso, a cada una de las células, a cada uno de los órganos tanto del cuerpo denso como del etéreo.
Debido a la Elevación vibratoria que en sí misma es la Palabra- el flujo energético reformador y conformador de códigos-, puede volver a formar- a unir molecularmente, energéticamente-, cada código: puede volver a conformar el grado de frecuencia vibratoria elevado de Salud a partir de un anterior grado de frecuencia vibratoria degradado de enfermedad; el grado de frecuencia vibratoria elevado de Sabiduría, a partir de un anterior grado de frecuencia vibratoria degradado de ignorancia; el grado de frecuencia vibratoria elevadísimo de Amor, a partir de un anterior grado de frecuencia vibratoria degradado de egoísmo, etc,etc.
La postura y el acto cotidiano de “carga”- la OREN-, es la que produce naturalmente, automáticamente, esta transformación energética, simplemente porque los anteriores estados de enfermedad, ignorancia y egoísmo- por poner solo estos ejemplos-, se producen en la humanidad, por falta de energía, por falta de ración, por falta de oración, de OREN.
Esta Elevación de frecuencia vibratoria la produce la OREN que activa al poder elevador del Oculto- de Cripto, de Cristo-, prolongación en el cuerpo del hombre de la Energía Críptica- Crística- Cósmica/Dios que mora en el cerebro.
Esta práctica produce la Elevación total sólo en la humanidad orante cuando ésta vuelve a la inmovilidad y quietud de los vegetales y minerales y a la entrega que en estas categorías de creación, produce la a-racionalidad, el no-pensamiento.
En el hombre, ese espíritu sin objeto, sin intención con la que se debe sentar en postura de OREN, es la Fe.
Para que el cuerpo molecular del hombre “oiga” en sí mismo, el trueno energético, la Palabra de Dios-la Energía Superior, debe poner en la práctica la voluntad de adoptar la postura y el acto de OREN, sentándose en el suelo, su cuerpo en quietud, su mente sin pensamientos, concentrada sólo en la postura correcta y en sus puntos claves.
Esta es la postura universal de verdadera comunión - de común unión del correcto grado de Elevación - entre la energía en degradación del cuerpo con la Energía Superior Cósmica/Dios, que baja a través del cerebro.
Es la auténtica “¡o! ¡ración! espiritual”.
Es el ritual (cotidiano) del Spiro -carga (de aliento) portadora de todos los poderes omnipresentes, omnigenéticos, onmiscientes.
La OREN es el gesto único de entrega que el hombre, como totalidad energética en desorden, hace a la Energía Superior Cósmica- el Orden-, para que esta Energía Superior Inteligente actúe en él reformando sus códigos de-formados por la pérdida de energía cotidianas.
La entrega, es el acto universal de creencia en el obrar de la Energía Inteligente/Dios en nuestro cuerpo energético.
El incrédulo de la Biblia no es el que no cree porque no ve, no oye o no razona y por este motivo califica a determinadas cosas como increíbles.
Incrédulo es el que no se sienta en postura de OREN, el que no se ofrece en cuerpo y alma a la Inteligencia de la Energía Superior que fluirá en la totalidad de su cuerpo poniéndolo en su nivel justo energético.
La Palabra, el flujo energético salido por el bulbo raquídeo, “la boca de Dios”, es descargada en el cuerpo para Elevación vibratoria de la multitud de moléculas que padecen la tendencia a permanecer en el estado de conciencia, en el desorden.
Es la descarga ordenadora con su carga omnigenética, proveniente de los cielos. Se dirige por el bulbo raquídeo no sólo para acrecentar el poder del Oculto Elevador- la persona del orante-, sino para que éste produzca la Elevación de la vibración energética en todas y cada una de las moléculas: la gente).
En casi la culminación de la OREN, el poder energético generado por ella es el que producirá la Elevación vibratoria molecular de cada código que esté en baja vibración, dominado por la tendencia a la desestructuración.
La OREN es la que activará el Cripto Jesús, el Oculto Salvador que por elevación vibratoria pondrá en su grado justo energético a todo el cuerpo multicódigo humano desactivando al mismo tiempo al poder degradador- el estado común de conciencia -, instalado en la humanidad.
Y Yo, “Cripto” Jesús, el Oculto Elevador- el poder de la persona individual de la humanidad-, cuando sea activado mediante la OREN, seré elevado hacia los chakras superiores y atraeré magnéticamente a todo el cuerpo molecular hacia la Elevación.
La Palabra- el flujo energético reformador proveniente del bulbo raquídeo, “la boca de Dios”, manifestando su poder colosal en el cuerpo molecular del orante, mostraba de que manera agotaría hasta la última gota de vida (de energía) en favor de la Elevación vibratoria molecular de todo el cuerpo.
La OREN produce el agotamiento de energía de la persona energética Oculta Elevadora tanto se la persona crística individual, como la planetaria y galáctica, para la re/paración de energía del mundo- la totalidad molecular-; en este caso, el cuerpo individual del hombre como también el cuerpo planetario y galáctico.
Concretamente esta oración energética que pone en acción elevadora vibratoria extraordinaria a Cripto Jesús- la persona sutil e inmaterial que conforma el cuerpo del hombre-, eleva el nivel de conciencia individual.
Pero lo más importante es que el campo energético del orante, en ese momento en Elevación vibratoria debido a la postura y acto de OREN, influye, es decir, fluye hacia el campo energético de conciencia colectiva reparándolo con su energía, y elevando a su vez su nivel de frecuencia vibratoria de manera de expandirlo hacia el grado de frecuencia vibratoria de Supraconciencia.
La OREN es- por así decir-, la “muerte energética” de Cripto Jesús, la persona del orante, en favor de la totalidad molecular de su cuerpo, cuando lo completa en su totalidad y quedan reparadas las “faltas”...de energía).
La Energía Superior Cósmica/Dios, desde la eternidad, obra en el universo en forma Críptica, es decir oculta, enmascarada tras su naturaleza sutil e invisible, debido a su elevadísima vibración atómica. Es Cristo Universal, el que sostiene en orden a todo el universo, el que lo completa. Es Cripto Jesús, el Oculto Elevador vibratorio.
Al condensarse a sí misma, esta Energía Crística (oculta) Cósmica forma todas las criaturas del mundo visible. Para sostenerlas con vida en el tiempo, en la forma y función para las que fueron creadas, se prolonga en ellas a través de su sistema eléctrico en la persona de Cristo (oculto) individual.
El hombre por lo tanto está conformado por el Cripto individual, la prolongación en él de Cristo, la Persona Universal. Éste es quien lo mantiene estructurado y en orden y es quien le dá cumplimiento, quien lo completa luego de cada OREN cotidiana.
[Jr13.15 Oíd y escuchad, no seáis altaneros, porque habla Yahveh.
No confíen en el estado de conciencia en el que comúnmente viven. Siéntense en postura de OREN para que la Palabra- la descarga de Energía Superior reformadora de códigos-, salga por el bulbo raquídeo, “la boca de Dios” y ustedes, todas las moléculas, debido a la elevación vibratoria que ella produce, “oigan” en sí mismas la Palabra de Yahveh, la Energía Superior.
“Sientan” los efectos de la Palabra y “búsquenlos” con la OREN, porque es la Energía Superior Cósmica/Dios, que bajará a través del cerebro- los Cielos- la que los elevará.
“Sientan” los efectos de la Palabra y “búsquenlos”, sentándose en postura y acto de OREN. Porque La Palabra es El Verbo, es La Vibración, la Energía Cósmica Elevadora/Dios.
Busquen la Elevación de frecuencia vibratoria molecular que las acerque a la velocidad de la luz a la que se acerca el último chakra.
Vayan elevándose, caminando hacia el ojo espiritual encendido del último chakra, máximo punto de Elevación.
Mientras la Electricidad (Luz) Superior more en sus cerebros y espina dorsal y dé vida a sus cuerpos siéntense en postura de OREN y reciban su “ración” de Energía/Electricidad (Luz) Superior Cósmica en alta vibración y serán ustedes en sí mismos códigos en altísima frecuencia vibratoria, surgidos del poder elevador de la Energía Superior.
El Elevador Cripto- Jesús Cripto-, sin ser activado mantiene ocultos sus efectos, sin manifestarse.
En el estado incompleto en el que de ordinario vive la totalidad molecular de la humanidad, tanto en su cuerpo denso como en su cuerpo etéreo; por ser ambos de composición atómica, existe en ellos la fuerte tendencia a degradarse, precisamente debido al estado común de conciencia en el que la humanidad vive y a sus bocas de pérdida energética: los deseos, los sentidos, y los pensamientos propios de ese estado.
Esto puede comprenderse desde el ángulo del conocimiento de que todo en el universo es de composición atómica, energía pura. Y que - esto es una verdad inapelable- los deseos, los sentimientos y los pensamientos son energía pura en actividad continua que de continuo el hombre pierde en el estado común de conciencia en el que de ordinario vive.
En este versículo Jesús representa - como que lo es-, la Elevación Absoluta, el estado de plenitud energética al que la humanidad debe aspirar. Se encuentra enfrentado a la fuerte tendencia natural a la degradación en la humanidad, propia del estado común de conciencia en el que vive. Aquí, aunque había concretado anteriormente la proeza de Elevación vibratoria en todas y cada una de las moléculas- recordemos la resurrección de Lázaro-; se enfrenta en ellas, a la tendencia a la degradación, a no volver a elevarse, a no volver a activarlo con la OREN, y enviarle con esta práctica, ración a Él, a Cripto Jesús la persona individual de la humanidad, que conforma- enmascarado tras su condición sutil e inmaterial-, el cuerpo del hombre. De ahí: ...no creían en él.
En la humanidad creer es practicar la OREN, y con ella, entregar la totalidad de su cuerpo molecular, con espíritu sin objeto, al obrar de la Energía Inteligente/Dios que fluye desde el Espíritu Crístico Universal a su prolongación Jesús Cristo a través del cerebro: “...y el Padre que está en lo secreto os lo compensará).
En el plano fenoménico y en el plano sutil profundo, actúa la misma Ley y la manifestación de las tendencias naturales: una- la más fuerte-, a la no“orancia”- a la condición de no-orante, a la ignorancia-, al desorden molecular, a la muerte. La otra-por así decirlo- a la “orancia”, esto es, a la OREN, al orden molecular, a la vida.
En el mundo de afuera, en los judíos, se manifestaba la no orancia- la ignoorancia, razón por la cual no reconocían a la prolongación del Espíritu Críptico Universal/Dios- a Cripto-, dentro de ellos mismos, ni siquiera con el accionar del predicador Jesús que en el teatro de la vida había asumido representar en sí mismo el poder y el accionar del Oculto Salvador personal y su accionar, hasta el punto de que él obraba de manera de que en ese obrar se cumplieran las Escrituras.
Los judíos eran doctos en el significado literal de las Escrituras pero no eran orantes, no practicaban la OREN. Jamás, entonces, llegarían a conocer el mensaje Oculto de la verdadera Escritura- el mensaje de sus propios cuerpos energéticos, del cuerpo humano, la Escritura de Dios, que como género humano guarda en su cerebro toda la información cósmica, necesitado de “cumplimiento” energético, de la ración que lo vuelva completo-, ni a conocer el poder del Elevador Oculto que la humanidad tiene en su interior energético que es quien lo completa- le da cumplimiento-.
De esta manera el hombre viviría condenado a la “baja” vibración, prisionero de los “bajos” sentimientos y por ende, de los “bajos” pensamientos y en consecuencia produciendo actos “bajos”.
Tal vez si Él, el predicador del texto literal, mostrara con su accionar a los ojos de los no orantes las bendiciones ordenadoras de Cripto Jesús, la persona de la humanidad que él había decidido encarnar, y de que manera ese poder vá ascendiendo, elevándose en el interior del orante hasta “convertirlo” en un justo- energéticamente hablando-, la humanidad, tal vez, se “vertería con” la práctica de la OREN, que es la forma de creer en Cripto Jesús, de sentarse cumpliendo los puntos claves de la postura, con espíritu sin objeto, dejando pasar los pensamientos, dejando de esta manera obrar a la Energía Superior Inteligente sin perder ni un mínimo de energía, con fe en su accionar.
Creer- según el mensaje oculto de los Evangelios- es orar en postura corporal y respiratoria de OREN. Creer es orar energéticamente, en postura de Oración Energética. “Creencia” es “orancia”. In“creencia”- es necesaria esta licencia-, es incredulidad, en su significado profundo es “igno-orancia”.
La que comúnmente es llamada ignorancia en la humanidad, considerada desde todos los ángulos en los que se desee encarar, es causada por la falta de OREN, de activación del poder de Cripto mediante la práctica cotidiana del aliento, del “ritual del spiro”, la única oración “spiritual”, la única “toma de ración”, la OREN.
Esta “no-orancia”, esta falta de creencia, de OREN, esa tendencia natural de la humanidad, está escrita en el significado literal de las Escrituras.
El profeta Isaías- nombre cuyo significado profundo según Diccionario de la Biblia, es: Yahveh, el que libera- ya había hablado de la misma tendencia natural a no practicar la OREN, es decir a no creer. Él era profeta y conocía la Ley porque le había sido revelada por ser practicante de la OREN, práctica llamada, por esa razón, Oración Profética.
La Energía Superior, a través de la palabra de Isaías, expone el poder degradante que tiene, en las criaturas humanas, el estado común de conciencia en el que viven, esa tendencia a la degradación energética, a la falta de OREN que quita la posibilidad de que le sean reveladas precisamente en ese estado, todas las verdades ocultas en el estado de Supraconciencia, en el estado de total Elevación.
Ella, la conciencia común, el poder natural de degradación, es la que mantiene en estado denso, duro, en baja vibración, a todo el cuerpo molecular. Por su tendencia a la “no orancia”- a la ignorancia-, la humanidad no puede convertirse, “verterse con”- convertirse-, (o hacia) el estado de comprensión de la verdad. Por esa tendencia que la aleja de la práctica de la OREN, la totalidad de sus códigos energéticos se mantienen en el grado más bajo; por poner unos ejemplos, el código debilidad-Fortaleza, manifestándose como debilidad; el código enfermedad-Salud, manifestándose como enfermedad, etc.
Puede la humanidad en el estado común vibratorio de conciencia en el que vive, utilizar su razón y saber que no debe matar, que no debe mentir, que no debe transgredir los preceptos.
Pero la totalidad molecular densa y etérea que está encerrada dentro del contorno sutil que la rodea, esto es, su corazón, su “con ración”- que no habla el Evangelio específicamente del músculo que bombea la sangre-; su corazón, el estado vibratorio de Elevación óptimo de la totalidad molecular-, por +permanecer en el grado vibratoria común de conciencia, y en consecuencia en “baja” de energía, no puede dar “cumplimiento” a la razón (cumplido, significa completo).
Para que la humanidad pueda cumplir con lo que le dicta la razón, debe estar completa de energía. Sólo la OREN cotidiana, la hora de “ración” energética, “...el pan nuestro de cada día”, completa naturalmente, automáticamente, inconscientemente la totalidad del cuerpo molecular.
Sólo luego de la OREN, la humanidad ya completa de energía, puede cumplir- completar-, automáticamente, naturalmente, inconscientemente, sin el uso de la razón, lo que le dicta su corazón, su totalidad molecular “con ración”.
En este caso, los códigos espirituales que en alta vibración- en Elevación- se manifiestan como Sabiduría, Discernimiento, Salud, Fortaleza, Ciencia, Amor, etc; por faltarles la OREN - la ración de energía que ella genera-, se manifiestan en el grado de frecuencia vibratoria más bajo como ignorancia, duda, enfermedad, debilidad, desconocimiento, egoísmo, etc.
La falta de Elevación de frecuencia vibratoria es la causa de que la conciencia dicte la ley y la Supraconciencia no responda.
El interior no puede cumplir el acto de co-razón, de actuación conjunta con la razón, lo que sí cumpliría con la ración.
La humanidad individual y la planetaria no tiene- literalmente hablando-, ningún otro remedio para elevar la frecuencia vibratoria molecular de los cuerpos denso y etéreo individuales y planetarios que lo lleven al Orden y a la Vida individuales y planetarios, que la práctica cotidiana de la OREN, la Oración Energética, la postura Bíblica desde la eternidad.
Desde el Antiguo Testamento, las Escrituras hablan de la alianza perpetua, del Arca de la Alianza, del Oráculo de Yahveh. Lo hace a la luz del principio universal de correspondencia que surge de La Ley, El Orden universales; y que encierra la verdad de que “como arriba, es abajo; como abajo, es arriba”.
El texto literal de las Escrituras, enseña al hombre el comportamiento de La Ley en el “afuera” en donde a cada tribu, ciudad o país corresponden las agrupaciones moleculares tanto densas- hígado, pulmones, estómago, lengua, uñas, por poner algunos ejemplos-; como sutiles- sabiduría, humildad, Amor, por poner algunos ejemplos en el “adentro”; y que las agrupaciones moleculares/órganos se corresponden e interactúan entre sí con las agrupaciones moleculares sutiles, impulsadas energéticamente en correspondencia unas con las otras ó a armonizarse con El Orden, o a desestructurarse con el des-Orden.
De la misma manera que, por poner un ejemplo sencillo, cada hierba de la naturaleza, se corresponde con un órgano del cuerpo denso o con un órgano del cuerpo sutil. De ahí que las herboristerías vendan “yuyos” para cada órgano en particular y las esencias florales se correspondan con una categoría de sentimientos y pensamientos.
Naturalmente que el Orden en el “afuera”- la pluralidad-, depende del Orden en el “adentro”- en la individualidad-. El Orden general depende de la tendencia personal a la práctica cotidiana de la OREN.
El hombre ha sido codificado por El Codificador/Dios con conciencia, “para que- sólo con ella- no vean (en su interior) con los ojos ni comprendan con su corazón ( su razón) ni se conviertan (no puedan verterse hacia la Elevación vibratoria) ni yo (la Energía Universal Elevadora/Dios) los sane (les de Salud- el grado de frecuencia vibratoria más elevado del código enfermedad-Salud).
Por boca de Isaías –nombre que significa Yahveh libera-, la Energía Superior “libera” en el orante, en el momento de la gloria, es decir de la efusión energética posterior a la consumación de la OREN; libera en su conciencia la Revelación del conocimiento de que la humanidad está presa de la tendencia al des-orden; y también revela el conocimiento de la fuerza energética tendiente hacia el orden, proveniente sólo del estado de Supraconciencia que se alcanza con la activación del Elevador Oculto: Jesús Cripto, la persona individual, prolongación en el hombre y en todas las criaturas visibles de la persona universal: La Elevación Crística (oculta) que sostiene el Universo.
La tendencia al Orden, a la Justicia energética de todos los códigos del cuerpo, se sentía atraída hacia la Elevación, pero debido a la tendencia natural al des-orden producida por el estado común de conciencia, no podía ni puede manifestarse por sí sola hacia el exterior. Necesita del ejercicio de la voluntad del orante. Ambas tendencias estaban - y están- presentes en la comunidad molecular desde que el mundo fue creado.
La tendencia al des-orden en todas las moléculas, manifestada en el estado natural de conciencia, pudo y puede más que la tendencia al Orden que debe manifestarse desde el estado de Supraconciencia, estado de frecuencia vibratoria que se alcanza cuando la humanidad ejerce la voluntad de sentarse a practicar la OREN cotidiana y lograr con ella, la total Elevación.
El Oculto Salvador- la persona del hombre-, manifiesta en la conciencia que quien se sienta en postura y acto de OREN y se entrega al obrar de su poder de Elevación total, se está entregando al obrar elevador de La Elevación Cósmica/Dios que se ha prolongado en Él- Cripto Jesús-, en la “vía” del medio, la espina dorsal.
Toda molécula que es testigo en sí misma de la Elevación producida por el Oculto Salvador (Elevador), es testigo en realidad, de La Elevación Cósmica/Dios prolongada en Él- su hijo- a través del cerebro y la “vía” del medio, la médula oblongada.
Yo, Cripto Jesús, la prolongación del Espíritu Crístico (oculto) Universal/Dios en el cuerpo visible de todas las criaturas, estoy en el cerebro y la médula oblongada de la humanidad para que todo el que se siente en postura de OREN y me active, le sea elevada su frecuencia vibratoria molecular casi hasta la velocidad de la luz poniendo en su Justo punto energético todos los códigos que hasta el momento de la OREN se habían mantenido en baja frecuencia vibratoria molecular tendiendo hacia la oscuridad, la degradación.
Si alguno siente en sí mismo la Elevación ordinaria y no buscar guardarla por todo el día sentándose en postura de OREN cotidiana, no lo justificaré energéticamente, porque yo, Cripto Jesús, no he venido solo para ejercer la justicia energética individual, sino para liberar de las bajas vibraciones- de la degradación- a la humanidad individual y en consecuencia a la planetaria.
Estoy presente en el interior de la Humanidad para que cada vez que ésta se siente a practicar la oración; con esta ración energética incorporada con el aliento- con ese alimento-, trascienda el nivel de frecuencia vibratoria degradado de conciencia, anterior al momento en el que se había sentado. Para que con cada ración recibida, “salve” el estado degradado anterior. Esta “salvación” depende de cada hombre o mujer, de cada humanidad individual.
Ésta es la importancia de que todos los hombres en su conjunto- Israel-, practiquen la activación de Cripto Jesús. Y esta es la importancia de que la práctica de la OREN, sea cotidiana: a esto se refiere el Padre Nuestro cuando dice: “...el pan nuestro de cada día danos hoy”).
El que se resiste a la OREN elevadora cotidiana, y no recibe el flujo energético reformador de códigos energéticos- la Palabra-, tiene el nivel energético que le marca el estado común de conciencia, la tendencia a las vibraciones inferiores.
La descarga energética salida del bulbo raquídeo- “la boca de Dios”- producida por la OREN, esa, la Palabra es la que le pondrá en el nivel Justo de energía, cuando cargue el último chakra, en el sábado, es decir en la séptima y última fracción energética producida luego de consumada la oración, la OREN.
Porque yo, “Cripto”, que soy prolongación en la humanidad del Espíritu “Críptico” Universal, entro al cuerpo a través del cerebro y del sistema sutil de chakras, y por “la boca de Dios”, el bulbo raquídeo; pero no descargo La Palabra- el flujo de energía-, por mi cuenta, independientemente de el Espíritu Crístico Cósmico/Dios de quien soy su prolongación.
Es Él, la Energía Cósmica/Dios el que en el hombre, me ha puesto en la vía dorsal y por ser yo su prolongación, es el que envía a través mío su Palabra ordenadora, para poner en orden energético a la totalidad del cuerpo molecular.
La envía por mi intermedio ordenando mediante su inteligencia- la facultad de leer en el interior, de ahí inte-ligencia-, donde ir y que reformar en el interior del cuerpo.
Y yo sé que su poder ordenador, por lo elevado, es lo que produce la vida, el ser inmutable accesible sólo a la inteligencia, que se revela a los orantes en postura y acto de OREN.
Por eso toda Palabra salida de “la boca de Dios”, que yo recibo en mi morada, la médula, la descargo a mi vez en el cuerpo del orante con el poder reformador, transformador y creador con el que el Espíritu Crístico Cósmico/Dios de quien desciendo, la descargó en mí.